Plan para visitar el Monasterio de Suesa

Para todas aquellas personas que deseen pasar unos días alejados de su rutina diaria y dedicar un tiempo a la reflexión y la oración, una gran opción es visitar el Monasterio de Suesa. Ubicado en un entorno que brinda paz, es un lugar ideal para retiros espirituales, o incluso para tener un acercamiento a la vida monástica.

Por supuesto, cabe acotar que el Monasterio de Suesa no es un alojamiento turístico. Como las Monjas lo definen, se trata de un lugar de acogida, donde todos aquellos que deseen conectar con su “yo” interior tendrán lo que necesitan para ello: comodidades básicas, comidas, y un espacio apto para la reflexión.

Si deseas pasar unos días en este tranquilo lugar, sigue leyendo. En este post conocerás la información que necesitas para armar un plan para visitar el Monasterio de Suesa.

¿Qué ofrece el Monasterio de Suesa?

Hoy por hoy, en el Monasterio de Suesa funcionan una hospedería y una escuela de oración. Ambos tienen como objetivo brindar una experiencia que invite a la reflexión y a la búsqueda de sí mismo, así como un acercamiento a la vida cotidiana de las monjas trinitarias que habitan en el Monasterio. A continuación, conoce más detalles:

Hospedería

La hospedería del Monasterio es de estilo rústico, con una capacidad máxima para 45 personas. Cuenta con habitaciones dobles e individuales, con cuarto de baño y calefacción. Aparte, dispone de diferentes salas acordes a las necesidades de los huéspedes.

Se trata de un lugar sencillo, cómodo y funcional. Cuenta con zonas verdes aptas para pasear, leer, o simplemente para disfrutar de la tranquilidad y silencio del entorno. Allí, los visitantes podrán dedicar tiempo al estudio, la meditación, la reflexión, la oración, y a compartir desde el corazón.

Aparte, en la hospedería se traslada parte de la experiencia de la vida cotidiana de las monjas que allí habitan. Uno de los aspectos más llamativos sucede en el comedor: las tres comidas se hacen en silencio, acompañadas de una música suave de fondo. De este modo, los huéspedes podrán saborear, apreciar el alimento con los sentidos y agradecerlo desde el corazón, tal como lo hacen las monjas diariamente.

La aportación por visitante es de 42 € por noche. Si estás planificando una visita en grupo, comunícate con la hospedería para obtener más información al respecto.

Escuela de oración

Creada hace pocos años, la escuela de oración del Monasterio de Suesa funciona como una forma de comunicación de experiencias. Está orientada principalmente hacia los jóvenes, y ofrece diferentes experiencias que permiten un mayor acercamiento a la vida monástica:

  • Retiros. Comprende días de reflexión y oración, con tiempo de silencio y profundización.
  • Campos de oración y trabajo. Su duración es de dos noches o más, y consisten en trabajo manual en la mañana y talleres diversos durante las tardes.
  • Pascua contemplativa. Supone la parte esencial de esta Escuela, debido a que es el centro de la fe trinitaria.
  • Voluntariados en el monasterio. Brinda la oportunidad de adentrarse en el ritmo de vida monástica de la oración y el trabajo manual. Esta experiencia se ofrece usualmente a pequeños grupos de personas de entre 21 a 30 años de edad.

Por otra parte, el Monasterio ofrece a los jóvenes adultos y adultos en general los “sábados de silencio”. Tienen lugar un sábado al mes, y consisten en un encuentro por la tarde donde los participantes se sumergen en la oración en silencio.

¿Cómo llegar al Monasterio de Suesa?

El Monasterio se encuentra ubicado en el Barrio Mofante, 23, 39150 en Suesa, Cantabria. Para llegar allí hay varias formas:

  • En coche. Tomando la autopista Santander – Bilbao, y posteriormente, la salida Villaverde de Pontones – Galizano (Salida 197).
  • Autobús. Debes llegar primero a la estación de autobuses de Santander, y posteriormente, tomar un autobús de las líneas Santander – Santoña o Santander Somo. Ambas pasan cerca del Monasterio.
  • Lancha. Desde el embarcadero de Santander hay lanchas que cruzan la bahía hasta Somo. Una vez allí, ya sea en el embarcadero de Somo u en la parada de autobús, el trayecto a pie hacia el Monasterio es de 10 a 15 minutos. Por supuesto, también puedes coger un taxi o autobús si no deseas caminar.

Cabe acotar que, si llegarás en transporte público, debes llegar primero a Santander. Ese es tu punto de referencia para llegar después al Monasterio.

Para obtener indicaciones más precisas sobre cómo llegar al Monasterio de Suesa, ya sea en coche o transporte público, te recomendamos visitar este enlace.

Contacto

Si deseas hospedarte en el Monasterio de Suesa o participar en las actividades de su Escuela de Oración, puedes comunicarte vía telefónica al +34 942510021, o al correo electrónico monjasdesuesa@gmail.com. Aparte, también puedes utilizar el formulario ´de contacto disponible en su sitio web.

Historia de la Comunidad de Suesa

La Comunidad de Suesa se encuentra radicada en esta población de Cantabria, al sur de España. Fundada en la segunda mitad del siglo XIX, es una de las comunidades más jóvenes de las Monjas Trinitarias y pertenece a una ramificación de la Orden, conocida como Trinitarias Reformadas o Recoletas.

Si te interesa conocer más sobre esta comunidad, sigue leyendo. En este post hablaremos de la historia de la Comunidad de Suesa: sus inicios, las actividades que han desarrollado, entre otros datos de interés.

Fundación de la Comunidad de Suesa

La creación de la Comunidad de Suesa data del 6 de mayo de 1860. Fue fundada por la Madre Cruz de la Purísima Concepción, quien llegó a la región junto con otras cuatro monjas, todas provenientes del Monasterio de Monjas Trinitarias de El Toboso, Toledo. Con su llegada, llevaron a cabo la primera Fundación de Monjas Trinitarias en Cantabria.

Esta fundación contó con el apoyo económico de Doña Juana López Basabe viuda de Gazmuri. De hecho, ella financió la construcción de un monasterio que sirviera de sede definitiva para la comunidad de monjas, la cual llegó a ocupar varios asentamientos.

En 1874 se produce el fallecimiento de la Madre Cruz, fundadora de la comunidad. Su sucesora, la Madre Luciana del Espíritu Santo, continuó con la tradición de nuevas fundaciones, creando asentamientos en Suances y Laredo. Aparte, dio los primeros pasos para el traslado de la Comunidad Trinitaria en Villaverde a la sede definitiva en Siesa.

El 31 de enero de 1887, la comunidad se traslada de forma definitiva al actual Monasterio de Suesa. Desde entonces, esta comunidad ha habitado esta edificación de forma ininterrumpida, a excepción de un período de año y medio donde tuvieron que abandonarlo debido a la Guerra Civil española. Sin embargo, la comunidad se reagrupó en agosto de 1937, y retomó sus actividades dentro de esta sede.

Inicio de Actividades en el Monasterio

Desde su creación, la Comunidad de Suesa se dedicó a la enseñanza. Esta labor se intensificó una vez instalada en el monasterio, adecuándolo a la brevedad y poniendo en marcha el colegio de niñas. Posteriormente, se incorporó la enseñanza de niños.

La comunidad se dedicó también a la ganadería como medio de sustento. Aparte, contaban también con un huerto y con animales como gallinas y conejos. Todo esto era atendido por las mismas monjas.

Sin embargo, en 1974 se tomaron decisiones que cambiaron el rumbo de la Comunidad de Suesa. El colegio cierra de forma definitiva y se suprime la ganadería. Esto implicó serias dificultades económicas, ya que eran las principales fuentes de sustento de la comunidad.

Un año después, en 1975, se decide poner en marcha una hospedería en las antiguas instalaciones del colegio. Esto se hace de forma tímida, teniendo como baza el vínculo que ha existido entre las hospederías y los monasterios a lo largo de la historia. Con el paso de los años, esta hospedería fue ampliándose, llegando a ocupar la antigua vaquería, y posteriormente, la parte norte del monasterio.

Por otra parte, el Monasterio de Suesa se convirtió en lugar de referencia para todos aquellos buscadores de Dios. Desde entonces, allí llegan muchos hombres y mujeres a pasar días buscando el silencio, la paz y la interioridad que no pueden encontrar en su entorno cotidiano.

Historia reciente de la Comunidad de Suesa

Entre 1985 y 1990, la Comunidad de Suesa pasó por un serio período de reflexión. Incluso, se llegó a considerar el cierre del Monasterio de Suesa debido a la falta de vocaciones. Tras ese período de reflexión, se vio que era necesario hacer cambios para lograr una mayor cercanía a la sociedad en ese momento.

De hecho, entre 1990 y 1991 la Comunidad comenzó a realizar talleres de oración sistemáticos. Posteriormente, fueron sustituidos por campos de oración y trabajo, los cuales tienen como objetivo hacer que los jóvenes entren en contacto con la vida monástica.

En la actualidad, la Comunidad de Suesa mantiene el enfoque orante contemplativo de su vocación. Además, mantiene su iglesia abierta para todos aquellos que deseen acercarse a orar en silencio y soledad.